21 septiembre, 2018

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Los suplementos naturales, un invento de la naturaleza

Los suplementos naturales están de moda, pero no son una moda. Como pasa con todo lo que se pone de moda, crece desordenadamente y se crea un cierto caos, debido a que el conocimiento de las personas no crece al mismo ritmo. Es por tanto cuestión de tiempo, de aprendizaje y experiencia, el que podamos utilizar todo lo nuevo que nos está llegando de una forma óptima.

Algunas preguntas generales que nos podemos hacer sobre la suplementación:

¿Qué son realmente los suplementos?

¿Quién los inventó o descubrió?

¿Son imprescindibles o prescincibles?

¿Cuál es su rango de uso, pequeño, mediano o grande?

¿Todo lo que se vende como suplementos es igual de bueno o existen grandes diferencias?

¿Son efecto placebo? ¿cuál es el punto real de desarrollo de este sector?

Desde este blog vamos a intentar contribuir respondiendo a estas preguntas desde nuestro punto de vista , y desarrollando los temas que vayan surgiendo, de carácter general en este primer post, y entrando más en detalle en los siguientes.

Sobre el concepto de lo qué son los suplementos es muy simple, son concentrados de alimentos, plantas, minerales y otros compuestos naturales, que tomándose en pequeñas dosis consiguen en nosotros grandes efectos. Se trata de sustancias siempre de origen natural, que complementan a los alimentos habituales, y que tomamos cuando sentimos o pensamos que no cubrimos todas nuestras necesidades.

La Naturaleza provee a los seres vivos de alimentos, aire, agua, sol, etc. Todo tiende al equilibrio y cuando éste se pierde los seres vivos tienen estrategias para retornar al estado original. Una de las estrategias principales son los suplementos.

Lo que poca gente sabe es que la suplementación no la ha inventado el hombre, dado que es frecuente en animales y plantas, como parte de sus hábitos e instinto de supervivencia. Así, los gatos toman plantas medicinales para purgarse, las vacas chupan las piedras y comen tierra en busca de minerales, los chimpancés toman plantas medicinales para purgar los parásitos, muchos mamíferos hembra toman plantas que aumentan la producción de leche durante la lactancia, las abejas recogen sustancias antimicrobianas para conservar la miel. Y así un largo etcétera. Muchas de las plantas que usamos fueron encontradas por la observación de los animales en tiempos pasados donde la convivencia era más cercana.

Pero, ¿y qué pasa con el ser humano? Pues el humano no es diferente al resto de los seres vivos de la naturaleza. Probablemente en los tiempos prehistóricos encontrábamos los suplementos de forma instintiva, como los animales. Con el avanzar del tiempo y las civilizaciones se fueron desarrollando farmacopeas muy completas y sofiscicadas, como la ayurveda, la china, la árabe o la europea. Todas las grandes civilizaciones tenían sus tratados y prácticas sobre plantas y suplementación.

El caso es que los humanos nos hemos ido haciendo más y más intelectuales, al tiempo que hemos perdido el contacto directo con la Naturaleza. Pero afortunadamente todavía existen personas muy especiales que mantienen el nivel de conexión e intuitivo necesario para encontrar las mejores fórmulas y elaborar suplementos de muy alta eficacia, cuando no recuperar la sabiduría ancestral por momentos perdida. Hablaremos más adelante de la Alquimia y otras técnicas como el transporte de nutrientes (NTC) que potencian al máximo la eficacia de los suplementos.

El ser humano es la especie que mayor desequilibrio se crea a si mismo, y por lo tanto la que mayor necesidad de suplementación tiene. Se trata de saber utilizar en cada momento lo que necesitamos y está disponible, siendo que la gama de opciones es inmensa, y no cesa de crecer y desarrollarse. Los suplementos deben tener una calidad óptima y estar en concordancia con la persona y el desequilibrio concreto del momento.

Tanto prescriptores como consumidores de suplementos estamos mayoritariamente en una mentalidad de medicina de los síntomas, pero poco a poco vamos aprendiendo que los suplementos pueden utilizarse para los síntomas y las causas , es de hecho cuando se tratan simultáneamente cuando se obtienen los mejores resultados.

En resumen, la suplementación es una práctica muy antigüa, siempre ha existido y existirá en la naturaleza y el universo en general. Los seres humanos no somos una excepción en ésto, solo que tenemos la cualidad de desarrollar soluciones creativas, que potencian los efectos positivos de los elementos orgánicos que los componen. Tanto las experiencias ancestrales como las actuales corroboran que los suplementos son una solución óptima para recuperar el equilibrio de la salud cuando ésta se pierde.

Queda un amplio recorrido hasta que aprendamos a utilizar bien todo el potencial terapeutico desarrollado, pero se está haciendo el camino, y probablemente más rápido de lo que somos conscientes. Seguiremos profundizando en los siguientes capítulos.

En próximos post iremos desarrollando conceptos relacionados, como son los siguientes:

- La descompensación nutricional
- El estrés, qué es y cómo afrontarlo
- Lo que resuelven los suplementos
- Suplementación óptima
- Criterios de calidad de los suplementos
- La alquimia
- Las técnicas de transporte de nutrientes

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